Nos enseñaron que dos más dos suman cuatro pero no nos mostraron cómo saberlo más allá de juntar dedos y aprobar exámenes.
Así, cuando nos han robado y apostado todo a número perdedor para, después, con nuestros ahorros, rescatarles de la miseria, no supimos resolver la ecuación por la que pasamos de ser clase media (¡vaya privilegio!) a una sociedad en riesgo de pobreza.
Pero estamos a salvo, ellos siguen apostando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario