La cuestión no es cuánto han robado, cómo viven a costa de los demás, cómo denigran la condición del ser humano por su posición, cómo ni por quién fueron recolocados ahí, cuántos delitos habrán cometido a nuestra costa. La cuestión es, primero, que lo sepamos y, segundo, que nos lo creamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario